Golpe de calor en perros: cómo evitarlo en el verano andaluz
Cómo reconocer un golpe de calor en tu perro, qué hacer mientras llegas al veterinario y cómo prevenirlo en los veranos de la Costa del Sol.

Los perros apenas sudan: se refrescan jadeando y por las almohadillas. Cuando hace mucho calor y hay humedad, como en los veranos de la Costa del Sol, ese sistema no da abasto y la temperatura del cuerpo puede subir muy deprisa. Un golpe de calor es una urgencia veterinaria y puede ser mortal en poco tiempo.
Qué perros tienen más riesgo
- Razas de hocico chato (bulldog, carlino, bóxer, shih tzu…): respiran peor y se refrescan peor.
- Cachorros y perros mayores.
- Perros con sobrepeso o con enfermedades del corazón o respiratorias.
- Perros de pelo muy denso o de color oscuro.
- Cualquier perro después de hacer ejercicio con calor.
Cómo reconocerlo
Primeras señales:
- Jadeo muy intenso que no se calma a la sombra.
- Babeo abundante y espeso.
- Encías y lengua de un rojo muy intenso.
- Busca desesperadamente sombra o suelo fresco.
Señales graves, ve al veterinario sin esperar:
- Tambaleo, desorientación o debilidad.
- Vómitos o diarrea, a veces con sangre.
- Encías pálidas, grisáceas o azuladas.
- Convulsiones o pérdida de consciencia.
Qué hacer mientras llegas al veterinario
- Llévalo a la sombra o a un lugar fresco y ventilado.
- Mójalo con agua fresca, no helada, sobre todo la tripa, las axilas, las ingles y las patas. El agua muy fría contrae los vasos sanguíneos y hace que el cuerpo pierda peor el calor.
- Pon aire en movimiento: un ventilador, el aire del coche o abanicarlo.
- No lo tapes con toallas mojadas: al poco tiempo retienen el calor.
- Ofrécele agua a sorbos si está consciente. No le obligues a beber.
- Llama al veterinario y ve aunque parezca que se ha recuperado. El golpe de calor puede dañar órganos internos y dar la cara horas después. Si es de noche, busca un servicio de urgencias 24 h.
Cómo prevenirlo
- Paseos a primera hora y al anochecer. En julio y agosto, evita la franja de las 11:00 a las 19:00.
- La prueba de la mano: pon el dorso de la mano en el asfalto siete segundos. Si no aguantas, quema las almohadillas de tu perro.
- Nunca lo dejes en el coche, ni un momento, ni con la ventanilla bajada ni a la sombra. La temperatura dentro sube en pocos minutos.
- Agua fresca siempre, en casa y en los paseos.
- Sombra real en terrazas y patios. Una caseta al sol se convierte en un horno.
- Nada de ejercicio intenso con calor, tampoco correr junto a la bici.
- Cuidado con el pelo: no rapes al cero a un perro de doble capa sin consultarlo, porque ese pelo también le protege del sol. Un buen cepillado ayuda más.
Una alfombrilla refrescante, una piscina pequeña o cubitos de hielo con caldo sin sal son buenos aliados, pero no sustituyen a la sombra y al sentido común.
