Leishmaniosis en Andalucía: cómo proteger a tu perro
Qué es la leishmaniosis, por qué Andalucía es zona de riesgo, sus síntomas y las medidas de prevención que puedes comentar con tu veterinario.

La leishmaniosis es una de las enfermedades que más preocupan a quienes tienen perro en el sur de España. La buena noticia es que se puede prevenir en gran medida, y que detectada a tiempo tiene tratamiento para que el perro lleve una buena vida.
Qué es y cómo se contagia
La causa un parásito microscópico, Leishmania infantum. No pasa de un perro a otro por contacto: lo transmite la picadura de un insecto muy pequeño, el flebotomo, parecido a un mosquito diminuto.
El flebotomo está activo sobre todo entre mayo y octubre, y pica al atardecer y de noche. El clima de Andalucía, y en especial el de la costa mediterránea, hace que sea una zona endémica: el parásito está presente de forma habitual.
Síntomas
La enfermedad puede tardar meses o años en dar la cara, y los síntomas son muy variados:
- Pérdida de peso aunque el perro coma bien, y cansancio.
- Problemas en la piel: caspa, pérdida de pelo alrededor de los ojos (como unas “gafas”), en las orejas o en el hocico, y heridas que no curan.
- Uñas que crecen demasiado.
- Sangrado por la nariz.
- Cojera o dolor en las articulaciones.
- En fases avanzadas, problemas en los riñones.
Muchos perros infectados no muestran síntomas durante mucho tiempo. Por eso es importante la prueba anual: un análisis de sangre sencillo que tu veterinario puede hacer, normalmente antes de que empiece la temporada del flebotomo.
Prevención: varias capas
Ninguna medida protege al cien por cien por sí sola. Lo más eficaz es combinarlas y adaptarlas a tu perro con ayuda del veterinario.
- Repelentes. Hay collares y pipetas que repelen al flebotomo y reducen mucho las picaduras. Hay que ponerlos antes de la temporada y respetar su duración.
- Horarios. De mayo a octubre, evita que el perro duerma al aire libre y reduce los paseos al anochecer, cerca de zonas húmedas, huertos o vegetación.
- En casa. Las mosquiteras de malla fina ayudan; las normales dejan pasar al flebotomo.
- Vacuna e inmunomoduladores. Existen vacunas y tratamientos que refuerzan la respuesta del perro frente al parásito. Complementan a los repelentes, no los sustituyen. Tu veterinario te dirá si le convienen a tu perro.
Cuidado si también tienes gatos. Algunas pipetas para perros contienen permetrina, que es muy tóxica para los gatos. No uses nunca en un gato un producto para perros, y pregunta al veterinario si conviven.
Si el diagnóstico es positivo
Hoy la leishmaniosis tiene tratamiento. En la mayoría de los casos no se elimina el parásito del todo, pero con medicación y revisiones periódicas muchos perros viven años con buena calidad de vida. El seguimiento lo marca el veterinario según el estado de cada perro, sobre todo de sus riñones.
¿Afecta a las personas?
Las personas también pueden infectarse por la picadura del flebotomo, pero el perro no contagia directamente. Proteger al perro con repelentes reduce además la presencia del parásito en el entorno.
